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sábado, 16 de octubre de 2010

Tentáculos para siempre...

Más allá de nuestros nombres, más allá de nuestra carne, más allá de nuestro dinero las frecuencias vibran ajenas a todos nosotros y fabrican nuestra conciencia. La cuerda es la potencialidad de la onda. El quark es la potencialidad de la materia. Los átomos son la potencialidad de los ingredientes. De la nada se crea el Todo. Y de esa estúpida creación surge el hombre con su cerebro de simio y sus extremidades de mono...


Pero no todo tiene aspecto de primate. La Humanidad es un pulpo. Más allá de los nombres y más allá de la carne crecen los tentáculos de muchas formas y tamaños, extendiéndose por nuestro cerebro como petróleo por la bañera: la envidia, el ego, los celos, el éxito, la mentira... Reptan en nuestra conciencia para alcanzar la adicción indulgente: el Orfidal, extraño en el Universo y a sus frecuencias. Y mientras tanto, el pulpo susurra en nuestras cabezas:

¿Porqué amputar un tentáculo si puedes sedarlo?
¿Porqué aniquilar un tentáculo si te lo han dado tus padres?

Cómete al pulpo.

martes, 20 de abril de 2010

Porno Prehistórico...

Hoy la mañana es perfecta y el hombre primitivo se relame con su lengua rosa y afilada. Con sus uñas llenas de mugre, huele y localiza al último mamut vivo sobre el planeta para clavarle su nota más alta. El paquidermo senil con enorme memoria sabe que es el único de su especie y el pánico hace que apenas sea capaz de retener su propia mierda. No obstante, su caída de huevos es perfecta como la mañana, pero la raja de su enorme polla mastodóntica tiembla por que intuye que le queda poco para transformarse en mermelada. Hace dos millones de años, cuando la mañana era perfecta, un grupo de cavernícolas localizaba y masacraba al último elefante lanudo mientras se escuchaba el crujir de su piel y su talento se malgastaba a través el tiempo...

...y hoy, en el siglo XXI, ya no existen escrotos de mamut. Dime si la mañana es perfecta. En el mismo lugar donde fue troceado y desmenuzado el último mamut que caminó sobre la Tierra, se levantan unos enormes y grises edificios de oficinas. En un día como hoy, los descendientes de aquellos cazadores trabajan para otros hombres y se vuelven grises como esos edificios. Calientan sus culos en las sillas frente a pantallas mientras olvidan...

En una mañana como hoy, un cura depositará su músculo de escupir semen en la boca de un acólito preadolescente y un hijo se tirará desde un séptimo para poner fin a su aséptica vida. En un día como hoy, millones de personas estrictas esnifarán cocaína mientras insultan a sus cerebros, los políticos seguirán robando sin consecuencias, los empresarios explotarán a sus esclavos como si fueran concubinas ninfómanas, las madres tragarán orfidales como regaliz, los precios tocarán las nubes, lloverá mierda sobre nuestras cabezas de mono y los malditos aviones bombardearán bodas musulmanas...

...y en una mañana como ésta, un museo expone el imponente esqueleto de aquel último mamut que nuestros ancestros despacharon con sílex. Su enorme cráneo nos observa y nos lanza una extraña sonrisa que dice:

El que rie el último rie mejor...

martes, 23 de marzo de 2010

Cuando el hombre como los Pájaros...

Nos encontramos en el Siglo XV cuando el hombre desconocía el orfidal. Está apunto de nacer Ursula Nato Sontheil, más conocida como Madre Shipton. Su madre la está pariendo como una mala bestia en una cueva situada cerca del río Nidd al norte de Yorkshire. La bruja inglesa que vaticinó el incendio de Londres de 1666 y la derrota de la Armada Española de 1568 está naciendo del vientre de otra bruja, Ágata Sontheil, que en sus propias palabras prefiere "la prostitución al duro trabajo del campo o la mugre de la cocina". Shipton nació en una gruta y eso la unió a la Tierra y la alejó del cielo para siempre. Vivió al margen de la sociedad en una madriguera inmunda mientras pronosticaba el destino de la Humanidad en sus paredes:

Para esos asombrosos y lejanos días las mujeres adoptarán la manía de vestir como hombres. Usarán pantalones y cortarán sus melenas y cabellos. Los hombres montarán en artefactos de latón. Y rugiendo los monstruos con los hombres encima, parecerán comerse los campos verdes. Los hombres volarán como lo hacen los pájaros ahora y regalarán el caballo y el arado. Las esposas mimarán gatos y perros y los hombres vivirán igual que los cerdos.

En 19 siglos y 26 años las casas se iluminarán como pajas y ramas. Para entonces se planearán guerras poderosas y el fuego y la espada barrerán la tierra. Cuando los hombres como los pájaros surquen los cielos, entonces medio mundo se hundirá en la sangre y morirá durante 7 días y 7 noches.

El hombre mirará esta vista imponente. Las mareas subirán más allá de su conocimiento para morder las orillas lejos. Entonces las montañas empezarán a rugir y los terremotos agrietarán las llanuras. Las aguas hindundarán las tierras. Los hombres huirán aterrorizados de los diluvios. El lecho del mar se levantará y en esos pequeños espacios de tierra, la Humanidad comenzará de nuevo.

Madre Shipton que agusto te quedaste. Y ahora cuando el hombre es como los pájaros, la NASA anuncia una tormenta solar en el 2012. Los campos magnéticos desaparecerán y se quedará mudo el planeta. Ojalá sea así. Un mundo sin telecomunicaciones, sin móviles, sin Internet, sin orfidales. La vuelta al Neolítico...

Cuando el hombre como los pájaros
se enfrente a una catástrofe natural que silencie la electricidad para siempre, no sonará ni la cadena del váter. Este es el precio de la amnesia a la naturaleza que nos hemos inyectado en nuestros cerebros. Solo aquellos nacidos en una cueva con placenta en los oídos al igual que tú, Madre Shipton, serán los elegidos para perdurar...

La especie humana verdadera no olvida como sobrevivir y no sabe beber malditos refrescos con pajita. En un mundo donde los hombres se transforman en publicistas, laringólogos y cretinos, cuando suene la tragedia, el Tercer Mundo devorará al Viejo Mundo...

...y la Humanidad comenzará de nuevo.

jueves, 7 de enero de 2010

Carta a Siddhartha...

Oh grandioso Siddhartha nuestras buenas y nuestras malas acciones nos persiguen como una sombra...

Siddhartha
-¿Qué podría decirte yo, oh venerable?... ¿Que buscas demasiado? ¿Que es a fuerza de buscar que no encuentras?
-¿Cómo?
-Al buscar -continuó Siddhartha-, ocurre fácilmente que nuestros ojos sólo ven el objeto que perseguimos. Por ello, porque todo lo demás es inaccesible a nuestros ojos, porque sólo pensamos en aquella meta que nos hemos fijado, ésta nos posee por entero y nos hace imposible el encontrar.
Quien dice buscar, significa un fin. Pero encontrar es ser libre, estar abierto a todo, no tener fin determinado alguno. Tú, venerable, sin duda buscas en verdad, pero la meta que tienes ante tus ojos y tratas de alcanzar te impide justamente ver lo que muy próximo a ti se halla.
Siddhartha Gautama (566-478 a. C.)

...esta es tu historia, la de un príncipe que salió de viaje y cambió la visión de la Humanidad hace más de 2500 años. Yo, si me lo permitieras, te anunciaría que todavía la gente arrasa como el mejor de los depredadores y se pudre con una sonrisa llena de larvas con su misma mirada...

Oh iluminado, si caminarás una vez más por nuestro verde y enfermizo planeta te preguntaría si comprarías bonos del Tesoro Público. Al fin y al cabo es como una empresa esto de las religiones y 400 millones de almas te siguen y te veneran como a un Dios. Lo que tu jamás quisiste, porque tu palabra niega la existencia divina. Yo acercaría mi hocico a tu oído levemente y te aconsejaría que escribieras un libro de autoayuda para transformar esos millones de fieles en dólares...

Oh iluminado, aquel que ha fornicado inmerso en el lujo y su semen ha hecho estragos, si deambularas por nuestras ciudades una vez más quizá volverías a la espiral del placer. Darías paso a la escatología y harías del dolor una mezcla más suave. Ahora todo huele a fluidos y a viñedos tiránicos pero yo te entregaría mi cuerpo y mis labios para pedirte fruta y hacer zumo a la luz de la Luna...

Oh iluminado, tú que recorriste tu interior para encontrarte con tu maldad y sufrimiento, yo te revelaría como nosotros nos tragamos estos males y los catalizamos a través del Orfidal indulgente...

Y finalmente, oh iluminado, te suplicaría que ignoraras todos mis consejos pero que me aceptaras tal como soy, formidablemente imperfecto, porque a pesar de que los deseos son los causantes de la insatisfacción, de la frustación y del sufrimiento no puedo mantener mi mente alejada de la ignorancia, el odio, el miedo, la ambicion y la falsa ilusión...

domingo, 3 de enero de 2010

Vuelve al Neolítico...

Ya sabemos retener heces en nuestro interior y nuestra sociedad sigue avanzando. Nunca debimos abandonar el Neolítico. Unos cuantos años más y lo habremos olvidado de nuestros cerebros albinos de mono. Pero eso sí por favor, unos hilos más en nuestros brazos y unos clavos más en nuestras espaldas y seremos la mejor marioneta del club Bilderberg...

Vuelve al Neólitico
El secreto es regresar a la infancia. Cuando somos pequeños rechazamos el sabor amargo, una señal de veneno en la naturaleza. Ignoremos este consejo y memoricemos una vez más a la fuerza a los grandes exploradores, a los griegos dándose por culo y a los colonizadores sometiendo indios. Y por supuesto, también a los indios:

Mis palabras son como las estrellas, nunca se extinguen. Cada parte de esta tierra es sagrada para mi pueblo, cada brillante aguja de un abeto, cada playa de arena, cada niebla en el oscuro bosque, cada claro del bosque, cada insecto que zumba es sagrado, para el pensar y el sentir de mi pueblo. La savia que sube por los árboles, trae el recuerdo del Piel Roja.

No sé, pero nuestra forma de ser, es diferente de la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace daño a los ojos del Piel Roja. Quizá porque el Piel Roja es un salvaje y no lo comprende. No hay silencio alguno en las ciudades de los blancos, no hay ningún lugar donde se pueda oír crecer las hojas en primavera y el zumbido de los insectos.

Lo que le acaece a la Tierra, les acaece también a los hijos de la Tierra. Cuando los hombres escupen a la Tierra, se están escupiendo a sí mismos. Pues nosotros sabemos que la Tierra no pertenece a los hombres, que el hombre pertenece a la Tierra. Eso lo sabemos muy bien, Todo está unido entre sí, como la sangre que une a una misma familia. Todo está unido.

Extracto de la carta del Gran Jefe de los Duwamish al presidente de los blancos, 1855.

Ya no recordamos a los nativos americanos porqué el mundo moderno transforma los deseos en nuestro peor enemigo. Avanzar se limita a tener un trabajo, comprarlo todo y fornicar mientras aplastamos al contrario. Todo lo demás son anécdotas...

Hace tiempo que dejamos de ser hombres de verdad. Ahora somos marionetas afónicas, la "masa sucia", trozos de carne y Orfidal. El avance es una trampa...

Vuelve al Neolítico !!!