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lunes, 12 de marzo de 2012

Flujos Celestiales...

Deja que sople el viento frío mientras me quieras. Acaba de una maldita vez con con la dictadura de los genitales. El alma es la mejor zona erógena y tú lo sabes bien. Te llamabas Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada y 1582 fue la fecha de tu muerte. Santa Teresa, hasta el último suspiro, gozaste la dicha de conversar con las personas divinas que te consolaban y te revelaban ciertos secretos. Son esas confesiones las que me hacen sufrir erecciones de varios mililitros de sangre. Eras de buena estatura, de cuerpo abultado y muy blanco. Las malas lenguas dicen que cuando orabas te encendías. Lo que daría por plantar mi semilla en tu cuerpo incorrupto. Por ti cambiaría toda la pornografía que he consumido a lo largo de mi vida...

Tu cabello era negro, tu frente ancha y hermosa. No necesito volver al sexo anal si puedo acceder a una Santa. Lo que daría por desnudarme delante de los ojos de una mística: ojos negros, redondos y carnosos. ¿La santidad huele a semen? ¿Sudabas? Ven conmigo, estoy cansado de contemplarte en rancias pinturas para descubir una y otra vez como te rindes y te sometes a lo divino. Buscas el origen como si treparas por una escalera mal fregada. Deja de mirar hacia arriba y habla de lo que me hace eyacular. Me encanta leerte:


"Es para mí una alegría oír sonar el reloj: veo transcurrida una hora de mi vida y me creo un poco más cerca de Dios"

Quiero engendrar algo contigo...

"Vivir la vida de tal suerte que viva quede en la muerte"

Lo que daría por saborear tus flujos celestiales...

"La vida es una mala noche en una mala posada"

¿Masturbación o dependencia?

"He cometido el peor de los pecados, quise se feliz"

Encapricharte de una Santa que lleva muerta siglos es duro...


Yo te comprendo. Los ignorantes se excitan con el dolor y la oscuridad. Mi terreno es la luz y toda su creación que no es mas que sexualidad. Las flores con sus llamativos colores cortejan a los insectos para ser fecundadas y el viento coquetea con sus semillas. El objetivo de la Naturaleza es la reproducción. Sexo en todas partes. Los pájaros cantan para atraer a las hembras, el mono se la pela en el zoo, las ranas buscan compañía a la luz de Luna como los jubilados bajo el neón. Un planeta de orgasmos y tú me has enseñado que el éxtasis es el mejor de la materia...


domingo, 21 de febrero de 2010

Via Lactea...

Los seres humanos han huido como unos excrementos incontrolados. Cuando pienso en esos trozos de mierda sin control, me remonto a las madres de los judíos cagándose encima literalmente. No controlaban sus excretos cuando oían los gritos de sus hijos en las cámaras de gas. Ellas serían las siguientes...

No somos muy diferentes a ellas. Competimos mientras aplastamos al contrario sin dejar de mirarle a los ojos. Parimos mano de obra como si fuéramos ratas: carne de centros comerciales y pasto de parques de atracciones. Y cuando nuestros retoños comienzan a generar vello púbico, definitivamente, los educamos para que hagan carne de hamburguesa con sus cerebros...

¿Pero qué hay detrás de todo esto? ¿Qué se esconde detrás de nuestros nombres y de nuestro dinero? Antes de nuestro nacimiento ya estábamos compitiendo. Una parte de nosotros era esperma y luchaba para alcanzar el óvulo. Transformados en millones de óvulos fecundados ya estamos listos para comenzar la gran carrera. El premio es el poder, el dinero y la carne de la persona que deseamos. Es una maratón donde la sociedad compite y se destroza con una gran sonrisa mientras construye pirámides...

Siglos atrás, las píramides eran de piedra y se levantaban gracias al sufrimiento de los esclavos mientras el mundo miraba a otro lado. Hace poco las pirámides se volvieron de hueso cuando los judíos se amontonaban unos encima de otros en las cámaras de gas. Formaban pirámides humanas para intentar sobrevivir. Cuando el letal ácido prúsico cristalizado comenzaba a llenar la cámara el pánico invadía el corazón de los hombres. Los más fuertes pisoteaban a los más débiles, mujeres, niños y ancianos para escapar de las emanaciones letales. Nadie sobrevivía. Mientras tanto el mundo seguía mirando hacia otro lado. Las pirámides sociales, la jerarquía trituradora, siempre atenta al compás de la Historia mientras todos miramos a otro lado...

Y mientras tanto, los espermatozoides han llegado como algo que sube reptando por una barandilla en la noche primordial. Contemplan la luna y las estrellas. Buscan respuestas y beben café mientras se pulverizan y sienten arcadas...

Procread y multiplicaos sobre la Tierra como las estrellas !!!